Comunicado:Agredidas dos Profesionales Sanitarias en el Centro de Salud de Arrayanes de Linares


El pasado lunes día 24 de abril fueron agredidas dos profesionales sanitarias en el centro de salud de Arrayanes en Linares, concretamente, una pediatra y su residente.

Los hechos ocurridos en este centro de Linares han contribuido especialmente al aumento de la sensación de indefensión y han hecho saltar las alarmas en nuestro colectivo.

Los facultativos de la Sanidad Pública Andaluza llevamos muchos años contribuyendo con nuestro esfuerzo y dedicación a la mejora de la asistencia sanitaria de los ciudadanos andaluces, todo ello en condiciones laborales precarias y con sobrecarga de trabajo,  lo que convierte la situación en complicada de soportar sin un gran componente de responsabilidad y vocación de servicio a la comunidad.

Pero todo tiene un límite: nosotros también tenemos derecho a poder realizar nuestro trabajo sin miedo a las coacciones, agresiones físicas o psicológicas. A no recibir improperios y a realizar nuestro trabajo en condiciones dignas. Por todo ello, os agradecemos vuestra presencia en este acto de repulsa contra las agresiones en los centros sanitarios. Es de vital importancia dejar claro que no vamos a admitir más actitudes hostiles que, por supuesto, no benefician a nadie.

Esta nueva agresión no afecta solo a las agredidas, sino que perjudicará a toda una zona, en este caso de Arrayanes, que se verá privada de la asistencia pediátrica que normalmente se presta en el este centro de Linares durante un tiempo. Además de las secuelas psicológicas que estas profesionales puedan padecer actualmente y en un futuro en relación a su trabajo. Hemos de añadir que incidentes de este tipo, no solo puede dejar secuelas psicológicas a las profesionales agredidas, sino que puede influir en los profesionales que presten sus servicios en esta zona. Por eso es tan fundamental implantar condiciones de trabajo que posibiliten una asistencia sanitaria normalizada a la población, sabiendo que actualmente no estamos pasando por el mejor momento en cuanto a la prestación sanitaria se refiere. Tanto por la sobrecarga laboral como por la precariedad actual de profesionales.

Desde el Sindicato Médico de Jaén queremos agradecer la rápida activación del protocolo de agresiones y la labor de “los profesionales guía” con las agredidas, acompañándolas en los trámites de denuncia e inicio del CATI. Sin embargo, nos entristece saber que la activación de dicho plan ha sido incompleta. El Plan de Prevención y Atención frente a Agresiones a Profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía, incorporó, como novedad importante, una notable mejora en el acompañamiento del personal agredido y en la asistencia jurídica. Es decir, desde que se produce la agresión hasta el final del proceso, con la figura recién creada del profesional guía. Alguien que permanece al lado del agredido, conoce perfectamente el procedimiento, le facilita todos los trámites y le ayuda, si el profesional agredido así lo desea.

Pero la realidad en esta agresión ha sido diferente por los siguientes motivos:
1. En ningún momento se realizó algún tipo de reconocimiento médico a las agredidas.
2. No ha habido ninguna denuncia de oficio por parte de la asesoría jurídica del SAS, ni tampoco fue asistida por dicha asesoría, ni en la denuncia ni en el juicio.
3. En el juicio fueron asistidas por la abogada del Colegio de Médicos a instancia de la delegada del SMJ, sin cuyo proceder no hubiera sido posible la presencia de dicha letrada.
4. La única persona, además del profesional guía, que ha asistido y asesorado a las agredidas desde el momento de la agresión hasta el juicio, y durante todos estos días, ha sido esta delegada del SMJ.

Es cierto que desde el SAS se hace todo lo posible por concienciar a la ciudadanía para prevenir esta lacra que sufren los profesionales, pero cuando se produce la agresión echamos en falta compromisos concretos que vayan más allá de la retórica publicitaria. Son necesarias medidas reales y efectivas por parte de la Gerencia del Área o Distrito que demuestren el compromiso de la administración con sus trabajadores, entre otras:
1. Apoyo de la gerencia del Área o Distrito para hacer efectivas todas las medidas referidas en el Protocolo.
2. Apoyo psicológico desde el minuto uno.
3. Agilidad en los reconocimientos de los daños que hayan podido sufrir las agredidas.
4. Agilidad en los trámites del CATI.
5. Agilidad en las medidas que garanticen la seguridad del profesional agredido, valorando la necesidad de adscripción a otro puesto de trabajo.
6. Apoyo jurídico que le recuerde sus derechos y protección a las agredidas y no se sientan desprotegidas.

Por último, queremos recordar y hacer valer el eslogan de la campaña del SIMEG:

“SIN MÉDICO, ¿QUIÉN TE CUIDA?”

SINDICATO MÉDICO DE JÁEN