PRENSA: Un hospital pide restringir los envíos de enfermos a radiología en Jaén


Un hospital pide restringir los envíos de enfermos a radiología en Jaén

La dirección del complejo hospitalario resalta que prioriza las pruebas más complejas

«Buenos días. El director médico me comunica la situación del servicio de radiología: en estos momentos la plantilla de 23 efectivos cuenta tan solo con 19 y de ellos 4 están de IT. Es decir, solo están trabajando 15 facultativos para cubrir las 2 guardias y toda la demanda asistencial. En la medida de lo posible intentar moderar las peticiones».

El subdirector médico del complejo hospitalario de Jaén firma esta circular que ha generado indignación en facultativos porque les aconseja que envíen menos pacientes al servicio de radiología en lugar de resolver el problema. En concreto, una fuente del hospital ha achacado la situación al permanente de recorte de medios y a la deficiente gestión del servicio.

La fuente consultada ha advertido de que la petición del director implicará una demora en la atención a los pacientes. Ante esto, el complejo hospitalario ha replicado que la actividad asistencial está totalmente garantizada. Y, tras aclarar que se priorizan las pruebas más complejas (TAC, resonancias y ecografías), ha añadido que ninguna prueba radiológica se dejará de hacer si lo demandan los profesionales.

«En ningún momento se dice a los profesionales que dejen de hacer pruebas. Lo que se pide es que hagan un uso correcto de los recursos que tenemos». Los recursos, no obstante, según ha admitido, han decrecido porque de una plantilla de 23 radiólogos únicamente hay 15 en activo. Del resto, 4 están de baja temporal y otras 4 plazas están vacantes. Presumiblemente, por largo tiempo, dado que «no hay radiólogos en el mercado».

La situación es especialmente grave, según la fuente consultada, en el área de radiología vascular e intervencionista, que ha quedado prácticamente desmantelada. Al respecto, ha especificado que los especialistas de esa área propusieron en su momento la implantación del tratamiento mediante trombectomía mecánica de los infartos cerebrales, en el llamado código ictus, pero no fue tenida en consideración, lo que desencadenó la fuga de especialistas.