Ya han pasado 4 años desde 2010 y hay elecciones sindicales de nuevo en el SAS. El 16 de diciembre. El primer paso se dio el 20 de octubre con la constitución de las Mesas Coordinadoras. Pero, previamente, la jugada ya se estaba consumando. Algunos sindicatos volvían a dar la nota negativa. Y es que CSI-F, UGT y CC.OO. se reunieron y llegaron al acuerdo de ¡REDUCIR LAS MESAS ELECTORALES EN MAS DE UN 40%! respecto a las que había en las elecciones de 2010. Esas mesas a las que los trabajadores acuden a depositar su voto para elegir a sus representantes en cada centro. Pues decidieron entre ellos que no hace falta facilitar el voto a los trabajadores.
El acuerdo fue firmado el 15 de octubre pasado. El equipo formado por UGT y CC.OO. temiendo un descalabro electoral, mantenidos con millonarias subvenciones públicas procedentes del bolsillo de todos, incluidos los nuestros, convencen a CSIF y se reúnen para firmar un acuerdo electoral que deja fuera a los sindicatos que son mayoría entre los trabajadores sanitarios andaluces, el Sindicato de Médicos (SMA), el Sindicato de Enfermería (SATSE) y el Sindicato de Auxiliares de Enfermería (USAE), todos sostenidos por las cuotas de sus afiliados.
Y con esa premisa fueron a «negociar» con el resto de los sindicatos con capacidad para promover elecciones cuántas mesas parciales poner y cómo se distribuirían, pero no fueron capaces de dar ni una sola razón para defender su propuesta. De nada sirvió esgrimir, como hicimos, el talante democrático de facilitar el voto entre los trabajadores, o la distancia que ahora les separará de muchas mesas con el consiguiente gasto de tiempo, dinero y el aumento de los riesgos inherentes a cualquier desplazamiento por carretera. Además de dejar a los pacientes sin atender. Y es que sus motivos, en realidad, eran inconfesables, ya que propusieron eliminar precisamente las casi 100 mesas donde matemáticamente no les resulta rentable la facilidad del voto; llámese centros de salud donde la plantilla es mayoritariamente de enfermeros y médicos… Juzgad por vosotros mismos. Más bajo no se puede caer, salvo que en los juzgados se sentencien otras cosas peores como hechos probados, que aún está por ver.
Y la administración encantada con el tema. Colaborando como portavoz y asesor.
Pero ¿Cómo imaginar que un sindicato actúe en contra de sus propios principios, dificultando la participación de los trabajadores, sin otra razón aparente que la de dañar a los sindicatos no subvencionados y salvarse ellos del desastre. ¿Cómo imaginar que no existan límites morales ni éticos como para intentar perjudicar a otras organizaciones aún a costa de los intereses de los trabajadores a los que supuestamente defienden? Está claro que, en esto, siempre nos cogerán por sorpresa.
En un Estado de Derecho, lo mínimo que los trabajadores pueden esperar de sus representantes sindicales es que les defiendan, que les apoyen, que les protejan y les representen ante su empresa. Y estos mismos trabajadores nos exigen las máximas facilidades para elegirles o castigarles en las urnas electorales con arreglo a lo que hayan hecho durante 4 años. Todo lo demás es hacer trampa.
Las mesas electorales coordinadoras de cada Unidad electoral tienen ahora la última palabra (son soberanas) y la posibilidad de arreglar este desaguisado, pero mucho nos tememos que habrá sitios donde los máximos perjudicados serán, una vez más, los trabajadores.
Fuente: Sindicato Médico de Málaga
