Dos sentencias importantes mejorarán la relación laboral del personal sanitario con el SAS


justicia Dos sentencias firmes son las que han recaido recientemente de los tribunales y que mejoraran sustancialmente la relación laboral de los profesionales sanitarios con su empleador, el Servicio Andaluz de Salud (SAS). En la primera de ellas, ganada en los tribunales de Almeria, el SAS es condenado en firme a retribuir la la continuidad asistencial durante la maternidad, y en la segunda el TSJA obliga también al SAS a reanudar los procesos de certificación de la Carrera Profesional suspendido en 2012. Ambos pronunciamientos de los tribunales han sido ganados por organizaciones sindicales de la comunidad autónoma.

La primera sentencia según Acta Sanitaria, abre la posibilidad de que el personal facultativo del SAS que realice continuidad asistencial y se haya acogido al permiso por maternidad, riesgo durante el embarazo o paternidad pueda reclamar lo que fija la sentencia. No obstante, ello siempre que esta situación se produjera en los cuatro años anteriores a la fecha de la presentación de la reclamación. El fallo es firme y no admite recurso, y condena además al SAS al pago de las costas procesales. La sentencia incumbe a una facultativa “por la que se obliga a pagar la continuidad asistencial durante los 112 días que dura el permiso por maternidad”, pero tambiém es aplicable a los permisos por paternidad u adopción.

En la segunda informa Europa Press, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha condenado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a reanudar los procesos de certificación de niveles de la Carrera Profesional, paralizado desde la convocatoria de 2012. La sentencia es firme, pues contra ella tampoco cabe recurso. En concreto la sentencia del TSJA reconoce a la profesional demandante su derecho a continuar con la tramitación del procedimiento de certificación del nivel de Carrera Profesional iniciado en el primer semestre de 2012, tras la demanda presentada por la inactividad del SAS para resolver el proceso.

En este sentido, el SAS se ampara para la paralización del proceso en una sentencia del Tribunal Supremo (TS), de marzo de 2012, que le obligaba a modificar seis apartados de la normativa que regula la Carrera Profesional, entre otros el relativo a las comisiones de valoración, y en los recortes presupuestarios derivados del Decreto Ley 1/2012. Frente a estos argumentos, el Alto Tribunal indica que la sentencia del Supremo «sólo afecta a unos preceptos concretos» y, por tanto, mantiene vigente la Carrera Profesional, no pudiendo ser obstáculo para que más de dos años después de la misma no se haya realizado actuación alguna para darle cumplimiento. Asimismo, recalca que no queda acreditado que el modelo de Carrera Profesional contradiga el Decreto Ley 1/2012, ni que dicho Decreto suspenda o deje sin efecto en modo alguno el acuerdo de Carrera Profesional.

Por eso, el TSJA concluye en su sentencia recordando al SAS que, estando vigente el modelo de Carrera Profesional, «la Administración se encuentra vinculada a la legalidad y debe cumplir sus propias normas, no pudiendo por vía de hecho suspender e inaplicar el ordenamiento jurídico vigente». De esta forma, confirma en todos sus términos la sentencia en primera instancia «debiendo la Administración continuar con el procedimiento de reconocimiento del nivel de Carrera Profesional correspondiente al primer semestre de 2012».

Otros profesionales afectados, podrían abrir procedimientos en el sentido de que por extensión la sentencia afectaría también a todos los que participaron en el proceso de certificación, pudiendo reclamar además a la Administración que se reanude de forma inmediata sus procesos de certificación de la Carrera Profesional paralizados durante los años 2012 y 2013 y el reconocimiento de los efectos económicos derivados de la paralización.

   Pues sin duda alguna, esto fue otro de los muchos recortes económicos adicionales y encubiertos que implicaron a no pocos profesionales del SAS.